lunes, 5 de octubre de 2009

Fábula de origen desconocido, atribuida a Esopo


El escorpión dijo a la rana:

-Ayúdame a atravesar el río. Llévame a tu espalda.

-¡Ni pensarlo!, contestó la rana.

-¡Si te llevo a mi espalda, sin duda me picarás y me matarás!

-Razona un poco, le dijo entonces el escorpión. ¿No ves que si te pico te hundirás en el agua y yo, que no se nadar, me hundiré contigo?, ¿Qué ganaría con matarte?

Los dos animales discutieron hasta que el escorpión persuadió a la rana con sus razones. Ésta lo cargó sobre su espalda, donde él se agarró, y empezaron la travesía. Llegados a la mitad del río, allí donde se forman los remolinos, el escorpión picó a la rana. Ella, sintiendo que el veneno mortal se extendía por su cuerpo, gritó al escorpión:

-¡Pero, ¿qué es lo que has hecho?!, ¡Ahora moriremos los dos!

A lo que el escorpión contestó:

-No he podido resistirme. Es mi naturaleza.

1 comentario:

  1. Esto también es de la sección parecidos razonables? Lo digo porque yo ya he puesto cara al escorpión.

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